Las farmacias de Santa Isabel han tomado
importantes medidas en los últimos días con respecto
a la comercialización de medicamentos para afiliados
al PAMI.
En una una nota llegada nuestra redacción
informan que por disposición de la obra social de
los jubilados desde el 3 de agosto "los médicos y
las farmacias de Santa Isabel se ajustarán a lo que
impone el PAMI respecto al expendio de
medicamentos". Agrega que "el afiliado deberá
concurrir a su médico de cabecera quien le recetará
el medicamento
que él considere adecuado y luego el paciente podrá
adquirirlo en su farmacia de confianza". El
comunicado concluye diciendo que "con este modo de
trabajo las farmacias no podrán expender
medicamentos sin la correspondiente receta" y que
con esto "se apunta a solucionar los problemas que
pueda tener el afiliado para acceder a las recetas y
sus
correspondientes medicamentos".
En síntesis, ya no se darán más
medicamentos si los jubilados no llevan la receta.
Por la confianza que en una comunidad como Santa
Isabel existe entre las farmacias y sus clientes,
éstas entregaban los medicamentos "crónicos" (es
decir aquellos que se consumen de manera habitual y
constante) sin la correspondiente receta médica, la
que era acercada luego por el comprador. Ahora, por
disposiciones del PAMI y también por los problemas
de financiación y cobro que acarreaba alas farmacias
(según lo dicho por sus representantes
públicamente), esto se ha terminado.