Nº 66 - 30/03/06
EL "ETERNO". NELSO OMAR
JURADO
Ex
futbolista, animador de fiestas, músico, empleado y ahora comerciante.
Nos cuenta parte de su intensa vida.
Dialogamos con Nelso
Omar Jurado, el "Negro Jurado", como se lo conoce comúnmente o,
como alguien le puso alguna vez, el "Eterno".
Ex futbolista, animador de fiestas, músico, empleado y ahora comerciante,
a los 70 años, el Negro nos cuenta parte de su intensa vida en estas
cuestiones.
Comencemos por su niñez. ¿Donde nació?
= En María Teresa, pero vine a los tres años, yo pertenezco a Santa
Isabel. Cuando yo era chico, mi papá entró a trabajar en la estancia La
Lyda cuidando animales para llevar a exposiciones y cuando empecé la
escuela ya me quedé en el pueblo, en una pensión que era de la Viuda de
Aldabe. Mis viejos venían todos los días. Hice hasta 6º grado, y me fui
a Venado Tuerto a estudiar en el colegio Sagrado Corazón, donde me recibí
de perito mercantil.
Y volvió al pueblo...
=Estuve un año trabajando de pintor con el padre de Edy, mi mujer, porque
no había trabajo de oficina. Trabajaba en el ferrocarril también, como
ayudante en el mantenimiento de las máquinas, estaban Miguel Cugnoflis,
Gabriel, Valentín Lamelza, había mucha gente, como 15 o 16 personas.
¿Cuando empezó a jugar al fútbol?
= A los 8 años en un equipo infantil de Juventud y cuando estaba en el
Sagrado Corazón yo ya jugaba. En esa época no estaban las inferiores, acá
se empezaba a jugar en la Segunda, y después pasabas a la primera.
En la época de la primaria yo ya era muy amigo de Aldo Vanni, ibamos
juntos a la escuela y practicábamos en la cancha vieja de Belgrano, todos
los días meta fútbol. Pero me fiché para Juventud, porque mi viejo era
de Juventud y trabajaban con él, en la estancia, tres o cuatro muchachos
que jugaban para Juventud. Aldo Vanni siempre me cargaba por esto.
Yo entré directamente en Primera a los 16 años, junto con
"Beto" Benedetto y el "Zurdo" Pierani, fue en el '50.
Empecé a jugar en primera y no largué más. Hubo dos años en la cual
Juventud, no se por qué motivo no participó en la Liga Venadense, por
eso Sportman me pidió a préstamo. Allí jugué dos años de los cuales
en un año salí campeón, jugaban el "Gallego" Fassio,
Martinelli, Zanotti, "Coquito" Sampietro....
¿Volvió a Juventud Unida?
=Si, en 1958 ganamos en la Fiesta del Fútbol, en la que participaron
todos los equipos de la Liga Venadense y en 1959 salimos campeones. El
campeonato terminó en el 60 porque las finales se jugaron en marzo.
También participamos en la copa de Iriarte en la que participaron cuadros
de Junin o Chacabuco. Juventud iba reforzado, de acá fue el Negro Ribas y
otros jugadores de Belgrano. Me acuerdo que una vez vino Carlitos Chabaño,
que había jugado en Belgrano y estaba en Mexico, y cuando vino lo
llevaron a este torneo.
¿Cuál era su puesto?
=Jugaba de 9, pero ahora se habla mucho de carrilero, de volante de
ataque, de volante de contención. Antes, estaban los wing, los
centrofoward, un 6. Y cuando atacaban, atacaban los cinco, era un juego
distinto. Yo no era de los que se quedan estáticos, andaba por todos
lados, por eso salí goleador. En el '59 le ganamos a San Martín de
Chovet en la final, jugamos tres partidos. El primero 4 a 4, el segundo 2
a 2 y al tercero lo ganamos 3 a 2.
¿Cómo eran los clásicos?
= Existía eso de no pisar uno u otro club, pero ahora se ha progresado
muchísimo, aunque la rivalidad futbolística siempre existió. Antes,
cuando yo era chico, cuando Juventud salió campeón en el '43, había un
grupo de mujeres de Belgrano y otro de Juventud que se trenzaban a las
puteadas y algunas veces se iban a las manos. Yo era chico y me acuerdo de
eso...
¿Cómo es esa historia de cuando lo vinieron a buscar en avión?
= En el campeonato del '59 yo fuí goleador de la Liga. Mi viejo trabajaba
en La Lyda y el administrador de la estancia, un tal Olivero, que vivía
en Buenos Aires había jugado para Argentino de Las Parejas, en la Liga de
Cañada de Gómez. Estaba en la comisión de River y me había querido
llevar a las inferiores, pero mi papá no quiso.
Y mirá lo que son las casualidades, en el 59 se lesionó el 9 que ellos
tenían en Argentinos, y este Olivero, que siempre iba a Las Parejas les
hablo de mí, "no tienen que ir a verlo jugar, vayan a buscarlo que
va a venir", les dijo.
Y ahí llegó el avión...
= Habrá sido marzo de 1960. Un día, a eso de las 4 de la tarde empezó a
dar vueltas un avión. Yo estaba en la casa de mis viejos, en el pueblo.
El avión aterrizó en el campo de Mancini, detrás de lo que es ahora la
Cooperativa Agropecuaria y hasta casa los trajo el taxi de Berolo. Se
bajaron dos tipos y los atendí yo. "Venimos en busca de
Jurado". Sí, quien ¿mi papá o yo? "No, no, el que juega al fútbol,
venimos de parte del Sr. Olivero para que nos ponga en contacto con el
presidente o secretario del club porque queremos que venga a jugar a Las
Parejas, tiene que ser ya porque a las 7 y media cierra el libro de pases
".
Me bañé y salimos. Fuimos a lo de Sunde, el presidente, y fuimos a ver a
Lantaret, y ellos decidieron no negarme el pase. Así que salimos en el
avión y llegamos a las 7 y cuarto a Cañada de Gómez. Entramos nosotros
a la sede de la Liga y cerraron las puertas. Ni ropa había llevado!
Esa noche comimos un asado con todos los del equipo que eran casi todos de
afuera, muchos de Rosario, el otro club es Atlético, en esa época y
ahora ponían mucha plata y había mucha rivalidad. Esa noche fuimos al
club a comer un asado con los otros muchachos, y antes de las 11.00, nos
llevaron a dormir. Al otro día era el partido, y yo jugué sin que nadie
me hubiera visto hacerlo. En ese partido hice dos goles en Villa Eloísa y
quedaron todos contentos.
En las Parejas estuve unos cinco años, porque después me casé y
estuvimos un año y medio más viviendo allá.
¿En ese club tenía un buen sueldo?
=Esa fue otra sorpresa que me llevé. Porque acá yo nunca cobré ni quise
cobrar, yo jugaba porque sentía amor a la camiseta. Y después de ese
primer partido, cuando estábamos en el vestuario llegó el secretario con
un sobre para cada uno. Yo no lo podía creer, eran 70 pesos de esa época,
que para mí era un platal! Y te cumplían rigurosamente.
En ese tiempo que estuve no se ganaron campeonatos pero siempre andábamos
medios entreverados. Los clásicos eran más bravos que los de acá, y
ahora también.
Ellos me habían conseguido trabajo y estuve en las oficinas de varias fábricas.
¿Lo expulsaron alguna vez de la cancha?
= Una sola vez. Acá, en la cancha de Juventud. Yo se que estuve mal, pero
por ahí da que pensar. Jugábamos con Independiente y ganábamos fácil,
porque Independiente no tenía nada en ese tiempo. Y había un muchacho,
Santich, un grandote, que me había pegado tantas patadas! Me marcaba y no
me lo podía sacar de encima. Vos sabés que me chorreaba sangre, porque
en esa época no usábamos canilleras, yo jugaba con las medias caídas,
hasta que en una de esas me volvió a pegar y se cayó. Y cuando quedó en
el suelo, me di vuelta y le pegué una patada en la espalda. Me echaron de
la cancha.
Santich me tiró cincuenta mil trompadas, decí que se metieron los otros
y no me pudo pegar ninguna. Después nos hicimos amigos y cuando nos
encontramos nos acordamos de eso.
¿Se ha quedado con alguna bronca por cosas como estas?
=Nunca le he guardado rencor a ninguno. He tenido grandes rivales. En
Belgrano jugaba el "Beto" Cohego y hemos sido muy amigos, con
"Tito" Pellegrini o con Nello Astolfi, que pegaban, pero no
porque eran malintencionados, sino porque el físico los llevaba a pegar.
porque ponían el corazón en la cancha. Y sin embargo siempre fuimos
amigos, igual que con otros.
¿Cómo fue la vuelta a Santa Isabel?
=El día que teníamos que partir teníamos las cosas cargadas y no sabíamos
si venirnos o quedarnos. El motivo era que Edy estaba embarazada de
nuestro primer hijo, nuestros padres nos querían acá, ya me habían
conseguido trabajo en la Cooperativa Unión y Fuerza. Así que nos
vinimos, entre a trabajar en la cooperativa y estuve 39 años hasta que me
jubilé .
¿Cómo llega a
vincularse con la música y la locución?
=Yo era muy amigo de Freto Angeleri, del Negro Ribas, de mucha gente de
Belgrano. Y para una fiesta de aniversario del Club Belgrano, en 1973,
Freto me dice: "Negro, a vos que te gusta la payasada, por qué no
hacés algo para presentar en la fiesta, algún número". Y bueno, se
lo comenté a Nancy Parodi y a Eduardo Rasello, los dos tocaban la
guitarra. Nancy le dijo a Analía Tocchetti que también se entusiasmó y,
como nos faltaba una primera guitarra, hable con Carlitos Iglina de Villa
Cañás y aceptó. Comenzamos a ensayar en la Sociedad Italiana, hicimos
unos cuantos temas y debutamos esa noche con el nombre de Los Arrieros.
Después de eso actuamos en Villa Cañás y en Venado Tuerto, y nos
entusiasmamos, por eso me puse en contacto con los organizadores del
festival de Cosquín. Nos pidieron algunos datos, una grabación y otros
requisitos, y como teníamos todo, fuimos aceptados y tocamos en el
escenario mayor, en la semana anterior al festival mayor de Cosquín. La
plaza estaba llena de gente, nos aplaudieron y todo!.
¿Por qué le dicen "El Eterno"?
= Me lo puso Adrián Giacardi, cosa de muchachos. Porque tenía un montón
de años y jugaba al fútbol con los chicos, yo jugué hasta los 63 años
en los Señors, cuando los otros andaban por los 40 o 45. Está bien que
no hacía mucho, pero me defendía.
También se dedicó al periodismo...
=Si, yo trabajaba en la cooperativa y a la vez tenía un programa en
O.P.S.I., cuando era circuito cerrado, de doce a doce y media, que se
llamaba "Jurado y sus Noticias". Todos los días llevaba gente
para charlar y reportear. Era muy escuchado porque a la gente le gusta
saber las cosas que pasan en el pueblo. Y en ese tiempo no había tanta
televisión como ahora, por eso se escuchaba mucho.
Y ahora se sigue dedicando a estas cosas?
=No. Ahora no estoy en esos temas, solo para cantar algo en algún asado,
para divertirse, para pasar el tiempo. Hay que dejar el paso a los jóvenes,
aunque no me siento viejo, eh?. Yo tengo 70 años pero trato de
actualizarme. No te voy a decir que me quiero hacer el joven, pero tampoco
quiero quedarme atrás, que intervenís en una conversación y no sabés
que decir.
Por su trabajo en la cooperativa y ahora, dedicado a la venta de
maquinarias conoce bien a la gente de campo y su trabajo. ¿Cual es su
opinión?
= Según mi punto de vista hay que darse cuenta de que si los chacareros
ganan plata le van a dar trabajo, indirectamente a mucha gente. Cuando
compran una camioneta le están dando de ganar a la agencia, al que
fabrica, al que vende, a los obreros, a todo el mundo.
Por otra parte te puedo decir que el problema de nuestra zona es que
estamos rodeados de estancias, no han quedado más colonos en las
estancias y además, muchos vendieron el campo que tenían. Pero hay
lugares, no muy lejos, en la zona de Chovet, por ejemplo, en los que todavía
hay muchas chacras habitadas, son como las de antes, con sus animales y
todo, pero con las comodidades actuales.
Un balance de su vida...
= Yo creo que la vida ha sido para mi muy buena porque gracias a Dios
tengo unos buenos hijos, mi mujer, mis nueras, ahora tengo cuatro
nietas... El balance es positivo.
Son etapas, jugué primero al fútbol, cuando se terminó esa etapa anduve
con la música, con la orquesta de Cuarteto Impacto. Con mi esposa vamos a
todos lados... Eso si, no tengo plata, pero no me interesa ese tema, sí
vivir bien, con salud y con la familia bien.