Nº 89 - 12/06/08
JUAN CACCIOLATTO. OTROS DEPORTES
Cuando nos remitimos a las actividades
deportivas de Santa Isabel, rápidamente las asociamos al fútbol, que es
mayoritario, y, tal vez, al básquet, voley, tenis o al jockey, que
también tienen sus adeptos. Sin embargo, es posible que dejemos en el
olvido a quienes están enrolados en las actividades atléticas, de
extremas resistencias físicas y psicológicas, como pueden ser el
ciclismo y el pedestrismo. En ellas incursionan o lo han hecho atletas
locales como Daniel Street, Mauro Ansaloni, Rubén Giordano, Juan Ignacio
Arrac, Julio Palau o Gustavo Cañete, entre otros.
El
mayor exponente isabelense de estos deportes es, en este momento, Juan
Cacciolato, de 38 años, animador de importantes campeonatos de duatlón y
frecuente participante de competencias extremas. Con él dialogamos.
¿Cómo te interesaste por estos deportes?
= Siempre me gustaron los deportes. Cuando era chico lo único que había
era fútbol pero no participaba mucho. A los 17 años tomé clases de
taekwondo con un profesor que venía al Club Belgrano y después, por
cuenta mía, fuí a correr una maratón de 5.000 m. a Venado Tuerto.
También, en 1988, a Rosario, a una prueba de 15 km. por la zona de la
cancha de Central. En esos años iba, además, a los gimnasios. Y, con
Gustavo Cañete, estando en Bomberos, nos entrenamos unos tres meses para
una competencia internacional de bomberos que se hizo en El Trébol,
copiando a las que se hacen en los EE.UU. Fueron alrededor de 240
competidores de todo el país y de países limítrofes.
¿Cómo era esa competencia entre bomberos?
= Eran varias pruebas muy duras como subir por unas escaleras externas a
una torre de unos 13 m. con el equipo de bombero, equipo autónomo,
presurizado con aire, que pesaba alrededor de 15 Kg. llevando una manga
de unos 20 Kg. Había que ponérsela en el hombro, salir corriendo y subir
los cinco tramos. Una vez arriba había que subir, con una soga, otra en
un rollo de unos 20 kg. Después bajar pisando todos los escalones, sin
saltar y, al llegar, con una maza de 5 Kg., desplazar 1 m. un fierro de
unos 70 kg. Seguía con una caminata de 40 m., en zigzag por unos conos,
hasta una manguera de 1 ¾ presurizada a 7 kg. que había que desplazar
30 m, donde encontrabas un objetivo y recién ahí podías abrir el agua y
hacer blanco. Una vez terminado, en un costado había un muñeco de 75K
que había que levantar y llevarlo de los hombros y de espalda,
arrastrando los talones, 30 metros.
Eso fue en 2000 y 2001. En 2000 quedé en el puesto décimo, Gustavo llegó
hasta la parte de la manguera. Al año siguiente habrán habido unos 200
competidores y quedé en el 8º puesto; Gustavo ahí arrastró el muñeco
hasta la mitad. Es que ya cuando llegabas a la manguera venías mal.
Nosotros nos entrenábamos en el molino, habíamos improvisado un
circuito, hacíamos gimnasio y salíamos a correr.
¿Y el ciclismo cómo llegó?
= En ese tiempo había empezado a hacer ciclismo porque quería hacer otra
actividad. Y a partir de algunos contactos participé en Lincoln de un
duatlón que consiste en correr a pié, luego bicicleta y después a pié.
Las distancias varían, puede ser corto, mediano o largo. Ahí comencé a
correr en el Campeonato Nacional de Duatlón que tiene un ránking hasta
los primeros 20.
Al año siguiente mezclé carreras de rural bike. Con Bomberos estuve
organizando algunas en Santa Isabel. Traje la idea y junto a los
bomberos de Venado empezamos a realizarlas en 2002 y 2003 en las dos
localidades con fines benéficos.
Después se empezó a traer el duatlón a la zona. En Venado Tuerto había
gente que quería hacerlo, les di las referencias y ellos empezaron a
organizar las carreras.
¿En qué lugares practicaste esta especialidad?
= Por un tiempo estuve algo alejado, yendo a algunas carreras y, en
2006, me reincorporé. Pero también estuve en Córdoba, en La Cumbre,
donde se hacen carreras de mountain bike; las más grandes de
Latinoamérica, que se corren en abril, la Desafío, y en octubre la
Revancha. Son dos carreras al año pero con modalidades distintas; una
tiene 25 km. de descenso y después es variado, y la otra se hace en el
mismo circuito pero de ascenso. Va de los 600 a los 1200 m. sobre el
nivel del mar.
Ese año participé en las dos y, el año pasado estuve en la de abril con
unos 2.500 competidores entre todas las categorías. En mi categoría, que
tiene unos 600 competidores, quedé en el puesteo 120 aproximadamente. En
la parte final hizo mucho calor y llegué un poco acalambrado, pero
estuvo lindo
Acá es todo llano y no tenés donde practicar...
= Si, allá encontrás un ambiente distinto, más que nada en el
desenvolvimiento de la bici. Pero yo ya había tenido algunas
experiencias. En febrero de 2001 hice el cruce de los Andes, desde
Puerto Mont a Puerto Madryn en bicicleta.
Uniendo dos países. ¿Cómo fue eso?
= Turismo aventura. Fuimos 10 personas de la zona y de Buenos Aires y
nos llevó 13 días completarlo. Salimos de Venado y fuimos a Bariloche
donde estuvimos un día y después cruzamos a Chile. Ahí, con un guía,
comenzó la travesía en las bicicletas. Teníamos el apoyo, un vehículo
que llevaba las carpas, el equipo y demás cosas, y que nos esperaba en
determinados puntos; el chofer hacía la comida. Subimos desde Chile, que
es muy abrupto, en Cochamó cruzamos en balsa uno de los tantos lagos y
ya de allí todo fue camino de ripio. Dormimos en pueblos muy pequeños o
en pleno bosque. Anduvimos por senderos que a veces desaparecían,
pasamos al lado de lagos con precipicios impresionantes y con agua
cristalina, cruzamos ríos, comimos chivitos espectaculares, vimos
paisajes en donde la naturaleza está intacta y nos metimos en lugares
donde estuvimos en contacto con gente que de otra forma no hubiésemos
conocido. Finalmente salimos a Ingeniero Jacobacci, pasamos por Telsen y
llegamos a Puerto Madryn desde donde nos volvimos en la misma combi que
nos llevó.
¿Tuviste alguna otra experiencia sobre terrenos montañosos?
= Estuve en febrero de 2002 en una competencia de aventura de cinco
días, el Desarfío de los Volcanes, en San Martín de Los Andes, que se
hace todos los años y es una de las más grandes de Latinoamérica. Son
400 km. de competencia que incluyen bicicleta, trackin, canoa con
costering (caminar por la costa y en el agua acompañado por la canoa) y
después rappel y tirolesa, Es muy linda pero también agotadora, pasás
por volcanes que no están en erupción, por hielos eternos, por lagos y
se cruza a Chile, en Pucón; al año siguiente se hace al revés. Además
hay que saber de orientación, por eso se hace en equipos de cuatro
personas. A la noche te dan el mapa de la primer etapa y a las 6 de la
mañana se larga la carrera, así que no descansás porque te pasás las
horas estudiándolo. En las otras etapas te dan las partes que
corresponden. Algunos equipos se perdían, el nuestro, que compartí con
un amigo de Venado y dos de Junin, abandonó al tercer día porque a uno
de los compañeros le agarró un principio de hipotermia. Ese año hizo
mucho frío, lloviznaba, viento del sur y nublado.
¿En que campeonatos competís actualmente?
= En 2007 competí en dos campeonatos de duatlón, el Nacional de la
Provincia de Buenos Aires, que tiene 13 fechas, de las cuales participé
en 7, que es el mínimo para estar en el campeonato. Las distancias
varían pero son de unos 4 km. corriendo a pie, 20 km. en bici y otros
2.500 m. finales a pie, aunque hay carreras más largas. Se corrieron en
Junin, Lincoln, Chivilcoy, Alberdi, Alberti, General Pinto, General
Villegas, Colón, Trenque Lauquen. El campeonato terminó en octubre y yo
quedé sexto; si hubiese asistido a todas las fechas, calculo que hubiese
quedado cuarto, porque venía saliendo entre cuarto y quinto entre 20
competidores de la categoría.
Paralelamente estuve en el Campeonato Santafesino; son 6 fechas que se
corren todas en Alcorta. Participé de cinco fechas y terminé tercero.
En este año voy a tratar de hacer alguna carrera de rural bike y otra de
mountain bike mientras sigo compitiendo en estos campeonatos de duatlón.
Por el Nacional ya estuve en Junin, General Villegas y General Pintos
con buenas ubicaciones. También corrí tres carreras del Campeonato
Santafesino.
¿Hay controles de dopping en los duatlones?
= No existen porque los costos son muy elevados; son muchas las
sustancias a controlar y hay que hacer varios chequeos. Hasta el
momento, y que yo sepa, en lo que es duatlón, parece que no hay doppin.
En el ciclismo es posible porque hay gente que por un trofeo se mata. A
algunas personas las ves un año o dos con muy buen rendimiento y al otro
año ya no. Tal vez, al doparse tanto, el tipo desaparece...
¿Qué es lo que te impulsa a participar en estas actividades?
= Sentirme cada día mejor, si después estoy entre los del ránking mejor.
No importa llegar último o primero, lo importante es hacer lo que a uno
le gusta. Dedicarle dos horas tres o cuatro veces por semana al
entrenamiento, salir en bicicleta o a correr. Y participar en las
competencias donde te pueden tocar días de tremendos calores, vientos,
grandes fríos, guadales, de todo.
¿Tenés alguna empresa o institución que aporte a tus gastos?
= La Comuna es el único ente que me ha ayudado. Me ha dado una mano
principalmente cuando fui a la Cumbre que no podía aportarme los gastos.
En lo que es duatlón no, pero tampoco he ido a pedir . Me dieron una
campera con el nombre del pueblo que la llevo a todos lados porque
siempre te nombran en cada pasada o a la llegada. Es que, en definitiva,
uno va representando a su pueblo.