Nº 55 - 16/12/04
OFICIOS VARIOS
José
Antonio Díaz: Mezcla de lustrador de muebles, músico, luthier y técnico
en electrónica.
Alguna
vez dijimos en esta misma columna que cada una de las vidas que transcurre
es una historia y que esas historias transitan diariamente por las calles
de nuestro pueblo sin que las lleguemos a conocer. Continuando con la
voluntad de conocer esas historias hemos llegado hasta la casa de José
Antonio Díaz para charlar con él.
Mezcla de lustrador de muebles, músico, luthier y técnico en electrónica,
José, de 65 años, vive humildemente, con una especie de bohemia y
tranquilidad envidiable para aquellos que transcurren sus días en forma
febril.
Este fue nuestro diálogo:
¿Usted siempre vivió en Santa Isabel?
= No, no. Yo nací y me crié, hasta los 20 años, en Villa Cañás. Después
di un tranco largo para acá y me gustó, me hice de novio y empecé a
venir cada vez más seguido, hasta que me quedé.
¿Cuando vino a Santa Isabel?
= No recuerdo bien el año, pero debe hacer mas o menos 40 años que estoy
acá, habré venido a los 25 años.
¿Cuáles han sido sus trabajos?
= Yo de electrónica no estudié, que se yo, por práctica o por suerte,
arreglaba algunos televisores blanco y negro, de otras épocas, y todavía
algunos reparo también, pero no quiero tener problemas. También reparo
radios o pasacassettes mientras se pueda hacer, pero mi especialidad es
lustrar muebles.
¿Cómo aprendió ese oficio?
= A eso lo aprendí en Villa Cañás con un hombre grande que me educó un
montón. Siempre me decía, mirá Negro, si alguna vez vos pasás hambre,
no te ensuciés las manos, porque este trabajo es muy delicado, porque tenés
que meterte en las casas de familias, sos un desconocido y si no te tienen
confianza, no te dan trabajo.
O sea que si se enteran que se robó algo, no hay más trabajo.
= Claro. Dicho sea de paso me han puesto un montón de trampas en el
trabajo. Ponían por ahí en algún mueble, como al descuido, alguna
medallita, o alguna cadenita, cosa de que yo me tentara. Yo venía avivado
de antes de eso, por los consejos de este hombre que fue como un padre.
Y bueno, de ahí fuí teniendo trabajos, experiencias, conociendo gente, y
así me hice una cierta clientela. Pero uno no puede dedicarse solamente a
esto, porque se trabaja por temporadas. Por ejemplo este es un tiempo en
que la gente los puede hacer porque ahora hay algo de plata, porque esta
es una cosa de lujo; el lustrado no es como un barnizado o una pintura.
¿Barnizado de puertas y ventanas también hace?
=Lo hago si viene el caso, pero no es mi especialidad.
Lo mio es el lustrado, son trabajos que hay que conocerlos a fondo para no
quedar mal y que si se hacen bien te sirven de propaganda.
Y que además tiene sus secretos.
= No, no tiene secretos, solo hay que conocer el trabajo, los materiales y
los resultados que dan; los distintos tipos de madera o el tiempo en que
se hace un trabajo.
Por eso se me hace difícil hacer un presupuesto, porque a lo mejor parece
caro, pero no es caro, lo que pasa que es un lujo; aunque yo trato siempre
de hacer un precio como para poder trabajar.
¿De que tipo de muebles estamos hablando?
= Bueno, dormitorios, todo lo que se entienda de madera. Pueden ser cosas
nuevas o los más viejos, o los más gastados. Yo aprendí a hacer los
trabajos completos, por ejemplo un ropero que tenga una madera muy
deteriorada se la cambio, aunque no sea del mismo tipo, se imita el color
y se lustra después, o sea una restauración completa. Eso viene a ser
ebanistería.
Volviendo a las trampitas. ¿Tuvo algún tipo de problemas?
= No porque yo ya conocía de este tema. Por otra parte ya me habían
dicho que acá había un hombre muy bueno en el lustrado, pero que con lo
que yo sabía hacer no tenía que tener temor a lo que haga cada uno.
Este hombre del que te hablaba, me enseño y me dio estos consejos.
Eduardo Rodríguez se llamaba. Él hacía los presupuestos y si los
aceptaban trabajábamos juntos y después me dejaba solo. Cuando lo
terminaba iba, le daba el visto bueno y lo cobraba, porque me tenía
confianza.
Tengo entendido que también se lustraban los cajones de
muertos.
= Si, he trabajado en eso también. Esos trabajos se hacían en el mismo
cementerio o en las cocherías fúnebres.
Es un trabajo que ya no se hace más, pero antes la gente te pedía
presupuesto por eso. Yo iba al cementerio, sacaba el cajón afuera, sacaba
todas las manijas, herrajes, todo, con el cajón cerrado y el muerto
adentro, y lo hacía.
¿Y levantaba toda la pintura del cajón?
= No, se raspaba hasta la madera, pero se trataba de renovar el lustre.
Eso se hacía no solo en los más caros, sino en toda clase de calidad de
cajones.
Ahora está haciendo este tipo de trabajo?
= Hace mucho tiempo que no me llaman para una cosa de esas, porque ya no
se hace más. Es, además, un trabajo bastante delicado en el sentido de
que si te lastimás con una astilla, te podés infectar, así me han dicho
y me aseguraron, pero a mi no me pasó ni vi a alguien que le haya pasado.
Lo que si, había personas que se sorprendían al verme trabajando en eso.
¿Donde ponía el cajón?
= Sobre caballetes, en el cementerio, al aire libre y frente al nicho o al
panteón. Algunas personas veían eso y se iban.
¿Cómo es el acabado final, tanto del cajón como de los
muebles?
= Antes se usaba todo brillo. Yo no usaba cera para dar brillo porque
después, si tenía que volver a lustrarlo no agarraba porque la cera es
grasosa. Ahora se está usando mucho el lustrado mate, sin brillo. Es más
fácil y de menos trabajo.
En cambio un trabajo bien hecho, como se hacía antes, con brillo, casi
que no se hace. Una, porque los presupuestos son muy altos y otra, porque
no se usa.
¿También repara guitarras?
= Ese Hombre, Eduardo Rodríguez, me enseñó a hacer guitarras, porque él
las hacía y le pedí que me enseñara.
Yo estaba acá y cuando no tenía trabajo él me daba. Un día le pedí de
hacer una guitarra y me fue explicando, indicando como cortarla, como
pegarla. La parte más difícil es el diapasón, por los trastes, porque
es una cosa que tiene que ser milimétrico el espacio entra cada uno de
ellos, porque si no cambia la nota. Eso es un secreto muy grande que lo
aprendí de tantas macanas que me mandé.
La caja también tiene sus medidas, su forma...
Aparte, el puente que ata las cuerdas tiene que estar nivelado para
que no salgan las cuerdas afueras, y si el cuerpo no está bien nivelado,
las cuerdas pueden estar muy altas del diapasón, como muy bajas. Yo las
fabricaba antes, una de las últimas fue una redonda que no le hice la
curva a propósito. Tiene un sonido más grave, como un guitarrón.
Ahora me dedico a la reparación completa de la guitarra. Lo que
sea, lo que esté roto yo lo arreglo. Y son las guitarras más baratas las
que se rompen más fácil. Cuando comenzás a tirar las cuerdas se puede
romper el diapasón, si eso está quebrado yo también lo arreglo. Hay que
poner tornillos que no se vean, si hay que cambiarle la tapa armónica,
que es donde va la boca, también se cambia.
¿Hay trabajo en esto?
= Bueno acá, por ejemplo de los conjuntos folklóricos, como Los Luceros,
siempre me traen alguna guitarra, por una cosa u otra. Aparte el profesor
que a ellos le enseña, el "Chango" Fernández, siempre me trae
algo de Venado.
O sea que los trabajos son bien vistos.
= Si hace unos días tuve una alegría porque a un pibe le arreglé una
guitarra. Después la llevó a lustrar a un luthier de Venado y le dijo
que me dijera a mí que estaba muy bien hecho.
A este trabajo yo lo hago en forma artesanal y en esta zona creo que no
hay muchos que lo hagan.
¿Y si hay que ponerles micrófonos?
= Si, lo hago también. Pero hay muchas clases de micrófonos que se
colocan en distintos lugares. Algunos van en el puente, o se pegan
adentro, en la caja o debajo del puente. Según el tipo de micrófono.
Además Usted sabe tocar la guitarra.
=Bueno, eso se requiere mucho para el armado de la guitarra, o por lo
menos tener oído. Yo he estado mucho tiempo en una orquesta, de cuarteto;
no quiere decir que sea profesional, pero algo conozco.
¿En que orquesta tocó?
= Se llamaba Cuarteto Impacto, estuve con esa orquesta unos 18 años. Era
de Villa Cañás pero de acá éramos tres. Estábamos Juan Carlos
Savedra, Omar Jurado y yo. De Villa Cañás Rossi en el bajo eléctrico,
Roberto Palma en el piano, y "Beto" Rodríguez, que también
estuvo una temporada. Jurado animaba y cantaba, y Savedra también también
cantaba. Yo tocaba la guitarra eléctrica
Teníamos de padrino a Eleuterio Pigliapoco, por ahí salíamos con ellos.
Si le hacía falta una orquesta íbamos nosotros en el mismo colectivo y
usábamos el mismo equipo de sonido. Pienso que no lo hicimos quedar mal
en ningún lugar porque nos llevaba siempre.
¿Recorrieron muchos lugares?
=Si, la zona hasta docientos y pico de kilómetros alrededor.
¿Qué recuerda de ese tiempo?
= Mirá, anécdotas hay, lo que pasa es que la memoria me falla. La pasábamos
bien, era lindo porque a mi me gustaba. Me gustaba viajar, conocer gente,
conocer lugares...
¿Generalmente donde tocaban?
= Hacíamos bailes en los clubes, aniversarios, domadas, terminación de
clase.
Ahora ese tipo de bailes ha desaparecido bastante.
= Si, el cuarteto de acá, el cordobés, el legítimo, no se toca tanto.
Nosotros tocábamos cuarteto y estaba mezclado con algún pasodoble,
milonga y hasta chamamé. El "Beto" cantaba algún folklore en
ritmo bailable también
Eran bailes para gente grande, generalmente. Ahora hay otros ritmos,
aparte cambiaron los equipos de sonido también.
¿Que opina de la cumbia villera?
= Muy lenta, me parece un poco aburrida. A mi me gustan los cuartetos, la
música cordobesa. Te levanta el ánimo y aparte te trae recuerdos de lo
que hicimos antes.
¿Qué otros trabajos ha hecho?
= También trabajé en una fábrica de premoldeados, de cosas hechas con
cemento en moldes.Fui aprendiendo a hacer muchas cosas de esas. Las sé
hacer todavía pero nunca me dediqué; desde hace muchos años que quiero
empezar con esto, pero siempre se cruza algo y pasan los años y no se
hace.
Pero el lustrado de muebles es mi especialidad, lo hago y me gusta que la
gente me diga que todo está bien, entonces esa es la mejor recompensa
¿Y la orquesta también le gustó?
= Si, la orquesta me gustó mucho.
Es cierto lo que se dice sobre los integrantes de las orquestas, que
suelen tener muchas mujeres?
= No es tan así. Pero entre mil personas por ahí hay una mujer que te
está mirando; por más feo que uno sea siempre hay alguna a la que le
gustás. A veces te das cuenta y entablás conversación, pero son cosas
pasajeras.
¿A algunas mujeres le atraía la clase de trabajo?
= Si, a mi una chica me preguntó una vez si cuando llegábamos a un lugar
a tocar, se acercan las mujeres a besarnos?. Más vale!, le dije yo, me
aprietan! Pero no es así!
Mientras tanto a seguir lustrando...
= Si. Me gustaría hacer un trabajo como lo sé hacer, para que todo el
pueblo lo vea, pero no se puede por cuestiones de presupuesto, por tema de
costos; cuesta muchísimo.
Usted siempre hizo varios trabajos a la vez...
=Si, lo que pasa es que cuando fallaba una cosa me metía en otra. Pero yo
no aspiro a llegar a tener plata. Yo lo que quiero es tener trabajo, nada
más. Estoy bien así y estoy conforme con mi casa.
Alguna personas, sin tantas habilidades tienen un buen pasar
económico; por qué Usted no lo tiene?
= Lo que pasa es que nadie me dijo, "Negro, comprate un
terreno". No me lo dijo nadie.
¿Pero Usted gano poco dinero siempre?
= No, yo ganaba plata, no digo como para ser rico, pero podría estar
mejor en este momento. Cuando me di cuenta habían pasado un montón de años,
cambió la política, el sistema de vida; cambió todo. Cuando me di
cuenta ya era tarde.
Yo agarraba la guitarra criolla, salía, me iba a comer asados, todo joda
todo lindo, todo risas.
No ha hecho dinero pero la ha pasado bien...
= Yo viví mi vida a mi gusto. Medio como bohemio; no me puedo quejar de
la vida.