Nº 60 - 10/08/05
COOPERATIVAS DE SANTA ISABEL
Pilares de la economía local, las
cooperativas están presentes en gran parte de nuestra historia. Agricultura,
industrias, comunicaciones, agua y crédito, son algunas de las
actividades que sostienen. Cómo y por qué fueron creadas. Su
actualidad y su futuro.
Sin lugar a dudas el papel del
cooperativismo ha sido, y continúa siendo, de fundamental importancia en
el desarrollo de nuestra localidad. Muestra de ello es la variedad de
servicios que pone al alcance de sus asociados en medio de una economía
local acotada por diversos factores, especialmente por la reducida dimensión
del área rural, motor económico de la región, y por la posesión de la
misma en pocas manos. Este último factor, sumado a la baja rentabilidad
que algunos servicios tienen por nuestra escasa población, hace que no se
produzcan inversiones privadas en la medida de lo necesario.
Cuando se dan estas situaciones, el cooperativismo, conjunción de
voluntades solidarias, entra en juego para dar esperanzas ciertas de
progreso. Por eso, en esta nota haremos un repaso de las distintas
cooperativas que registra la historia de Santa Isabel para revalorizar su
necesaria presencia.
Es bueno repasar, aunque brevemente, la historia para encontrar
ejemplos de los errores que una comunidad no debe cometer. La malograda
Cooperativa de Luz y Fuerza e Industria Anexa de Santa Isabel Limitada es
uno de ellos.
Esta Cooperativa se creó en 1948 cuando la SUDAM, Compañía
Sudamericana de Servicios Públicos, ya no quiso continuar con el negocio
de la electricidad. Al hacerse cargo del servicio debió afrontar
cuantiosos problemas al quedar obsoleto el equipamiento, lo que produjo
largos meses con apenas unas horas diarias de energía; una época de
verdadera oscuridad signada por agudas disputas que concluyó con la
llegada de un nuevo generador. Después de esos años tristes la
Cooperativa fue mejorando el servicio en la localidad con más generación
propia, luego conectándose a una línea de alta tensión desde la
Cooperativa de Venado Tuerto y por último al "Interconectado
Nacional".
En la década de los '60 la Cooperativa colocó nuevas y modernas
luminarias en las calles del pueblo en varias oportunidades y, en 1974,
impulsó la distribución de electricidad en la zona rural.
Unos meses después de inaugurada esta obra se le asestó un mazazo
que puso punto final a su vida. Estando en plena expansión se tomó la
decisión de transferir la totalidad de sus bienes a la actual E. P. E.
La Cooperativa de Electricidad solo siguió sobreviviendo en los
papeles hasta que los mismos caducaron definitivamente, perdiéndose un
bien incalculable que solo se puede mensurar cuando vemos la prosperidad
de cooperativas similares en localidades vecinas, donde los servicios que
brindan son de excelencia.
El 17 de octubre de 1943, se creó la
Cooperativa Agrícola Ganadera Unión y Fuerza de Santa Isabel Limitada a
instancias de un grupo de colonos arrendatarios que, deseosos de
solucionar los problemas que los agobiaban, habían constituido un centro
de productores. Un año después de su creación la entidad ya operaba con
la comercialización de trigo, lino, maíz y girasol, adquiriendo a la
firma Salemme Hnos. la primera planta de silos. Como señal de consolidación,
en 1948, adquirió su actual local propio de Santa Fe y Sarmiento. Durante
el transcurso del 9º ejercicio se habilitaron las instalaciones de remate
feria dada la gran actividad ganadera del momento. Desde un principio la
entidad habilitó sus secciones de consumo y semillas tratando de cubrir
un amplio espectro de necesidades planteadas por los productores.
Con el correr de los años la producción agropecuaria local se fue
inclinando casi en su totalidad a la agricultura, por lo que la dinámica
de la cooperativa se fue adecuando a esta circunstancia. De tal manera la
ampliación de la capacidad de almacenaje de granos, con predominio de la
soja, seguid por el maíz y el trigo, fue una constante.
A comienzos de 1987, convocada por la Asociación de Cooperativas
Argentinas, comienzan a realizarse reuniones con el propósito de
considerar algunos aspectos relacionados con las actividades de la
Cooperativa Agropecuaria de Teodelina Ltda. llegándose, más tarde a
acordar la fusión por incorporación. La operatoria conjunta comienza en
diciembre de ese año y luego, al redactarse nuevos estatutos nace la
Cooperativa Agraria Unión y Fuerza de Santa Isabel y Teodelina Ltda.
En la actualidad la capacidad de almacenaje se encuentra distribuida
en Estación Rastreador Fournier, Colonia Morgan, Desvio Km. 95, Estación
Teodelina y María Teresa. Además en nuestra localidad, debido al fuerte
crecimiento, se alquilan las instalaciones del molino harinero. Para el
transporte del cereal cuenta con tres equipo y otro para los
fertilizantes. Además, la Cooperativa brinda al productor
asesoramiento técnico, insumos, agroquímicos, semillas, fertilizantes,
seguros, sistema de salud y turismo, entre otros servicios.
En la actualidad, una de las obras emprendidas es la remodelación
de la tradicional sede.
La creación de una nueva cooperativa del sector agrícola se plasmó
el 31 de octubre de 1954, en el "Prado Español" de Mitre y
Belgrano, cuando se realizó la Asamblea Constitutiva de la que dio en
llamarse Cooperativa Agropecuaria Justicialista de Santa Isabel Ltda. y
que quedó afiliada a la Asociación Justicialista de Cooperativas
Agropecuarias Rosafé Ltda., que por ese entonces propiciaba el nacimiento
de nuevas entidades. En noviembre de 1956 se le quita a la denominación
de la Cooperativa el adjetivo "Justicialista", pero continúa el
ansia de progreso de sus directivos y asociados, siendo el almacenaje
motivo de constante inquietud ya que en su nacimiento, la Cooperativa
Agropecuaria no contaba con silos propios para recepcionar las cosechas de
los asociados.
Los galpones de las estaciones ferroviarias Rastreador Fournier y
Santa Isabel han sido los primeros lugares utilizados para recibir los
granos que en esos tiempos se almacenaban en estibas de bolsas. En 1974 se
tomó la decisión de construir la planta de silos propia con la ayuda de
un préstamo del Banco de la Nación Argentina y de acciones de los
asociados. La obra, realizada en el predio de la estación Santa Isabel,
en Francia Brasil, concluyó en 1975. Diversas ampliaciones fueron
aumentando la capacidad de almacenamiento.
Por otra parte, después de tres décadas de largos trámites,
durante el corriente año, se obtuvo la escritura definitiva del terreno
de la planta de silos por parte de Ferrocarriles Argentinos a favor de la
Cooperativa.
La sede de esta cooperativa ha sido hasta el año pasado la de Mitre
1167. La edificación, que la entidad primeramente alquilaba y que luego
adquirió en 1966, dejó de utilizarse al ser inaugurada la nueva casa que
se ha emplazado junto a la planta de silos.
La Cooperativa Agropecuaria, que en 2002 debió sortear un fuerte
problema financiero producto de la conjunción de varios factores, pero
especialmente de los devenires económicos del país, se encuentra abocada
tanto a la renovación y ampliación de se sus instalaciones como en la
elaboración de nuevos proyectos, siendo el de la creación de una planta
de productos balanceados el que se encuentra en carpeta.
La Cooperativa Agropecuaria, compuesta por productores de pequeñas
extensiones brinda a sus asociados asesoramiento técnico, los distintos
insumos necesarios para la producción, y servicios adicionales.
La Caja de Ahorro y Crédito de Santa Isabel Ltda. se fundó el 2 de
julio de 1960, siendo la primer entidad de su tipo en el departamento
Gral. López y la generadora de importantes obras en nuestra localidad a
través del financiamiento de las mismas. Las Cajas de Crédito, que en un
principio fueron subestimadas por el gobierno, luego evolucionaron hasta
tener un importantísimo movimiento de fondos y ser, como en Santa Isabel,
un pilar fundamental en el progreso económico. Por esta razón los
gobiernos, alejados de las realidades de la gente, comenzaron a tomar
medidas que lentamente le fueron cercenando la operatoria con la finalidad
de controlar el dinero depositado.
La última dictadura militar aumentó la presión y el control,
obligando a las cajas a fusionarse y transformarse en bancos cooperativos.
Así en 1977 nace el Banco Ces Coop. Ltdo. por la fusión de las Cajas de
Santa Isabel, Carmen y Elortondo, un banco chico que en el movimiento
cooperativo fue citado como modelo.
En los '90, época de mayor concentración económica, ante nuevas
presiones se producen dos fusiones. Primeramente, en julio de 1995 por la
fusión de los bancos cooperativos Ces, Horizonte, Aliancoop, Baf,
Nodecoop y parte del Local, se crea el Banco Argencoop Coop. Ltdo. con
casa central en la ciudad de Santa Fe. La otra fusión se produce el 15 de
diciembre de 1997 cuando el Banco Credicoop Coop. Ltdo. absorbe a los
otros dos bancos cooperativos del país, el Coopesur y el Argencoop, todos
integrantes del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos que fue el
que propició, en su momento, la creación de las cajas.
El Banco Credicoop Coop. Ltdo, sucesor de las cajas de crédito,
ocupa en la actualidad el puesto Nº 10 del país en depósitos,
manteniendo la filosofía de sus orígenes. De tal manera cada sucursal se
considera un distrito que cuenta con su Comisión de Asociados las que a
su vez integran las distintas zonas en que está dividido el país. De
esta manera mantiene el contacto directo con las entidades intermedias de
cada localidad, prestando especial atención al apoyo a las Pymes.
Un servicio de vital importancia es el que brinda a toda la población
la Cooperativa de Agua Potable y Otros Servicios Públicos de Santa Isabel
Ltda. Sus comienzos se ubican en agosto de 1977 cuando el Servicio
Provincial de Agua Potable Rural (S.P.A.R) dependiente del Ministerio de
Obras Públicas de la provincia comunicó a la Comuna que nuestra
localidad había sido incluida en el conjunto de 15 localidades en donde
se realizarían estudios de fuentes para futuras instalaciones del
servicios de agua potable. Luego de realizados los estudios se aprobó un
acuerdo Nación-Provincia en el cual figuraba nuestra localidad como una
de las beneficiarias del servicio por el plan BID III.
En 1978 se realizó un estudio socio-económico, necesarios para la
obtención de la personería jurídica y la aprobación de los estatutos y
el 31 de agosto de 1979, luego de superados algunos rasgos negativos por
la falta de compenetración de la población en el proyecto, quedó
constituida la Cooperativa, y la Comuna ratificó al ente la decisión de
encarar la obra.
El servicio de distribución de agua potable, después de grandes
idas y venidas (como es costumbre en nuestra localidad cada vez que se
realiza una obra de importancia para la comunidad) finalmente fue
inaugurado el 21 de agosto de 1987. Así se dio comienzo a una etapa que
posiciona a la localidad dentro de aquellas que poseen el privilegio de
consumir agua potable, sin riesgos, con más de 1.000 usuarios.
En el año 2000 y 2001 se realizaron obras financiadas por el
PROPASA para abatir arsénico pero tras la crisis económica de 2001
quedaron detenidas. Ahora, con la ayuda crediticia proveniente del Banco
Credicoop Coop. Ltdo. y de la Asociación Mutual del Club Belgrano, la
Cooperativa prevé culminar con los trabajos en los próximos meses y
tener la planta en funcionamiento antes de finalizar este año. El arsénico,
elemento presente en el agua que consumimos, no era problema en los
comienzos del servicio pero con el establecimiento de nuevos parámetros
de calidad se hizo necesaria esta obra por lo que la Cooperativa está
dando respuestas a los mismos.
Co.Tra.S.I., Cooperativa de Trabajo de Santa Isabel Ltda. tiene una
historia rica en hechos lamentables y también épicos, que la convierten
en orgulloso sostén de alrededor de un centenar de puestos de trabajo.
La planta de Frigorífico Fernarolo S.A. que operaba desde los '70
pasó a manos de San Sebastián S.A. en 1992. Este fue el comienzo del
vaciamiento de la empresa ya que las mejores máquinas de producción de
fiambres fueron enviadas a la ciudad de Colón, quedando reducida a un
frigorífico de faena, desposte y fabricación de fiambres salados
solamente.
En noviembre de 2001 la firma abandonó las instalaciones dejando al
personal a la deriva y sin los servicios esenciales, por lo que la mayoría
de ellos decidió constituir la cooperativa para retomar las actividades
de la planta, que en la actualidad se dedica a la faena y desposte de
cerdos, producción de grasa y de algunos fiambres de bajo valor agregado.
La respuesta de los iniciadores de la entidad fue la continuidad de
lo que sabían hacer: trabajo digno. Primeramente el personal mantuvo
guardias permanentes de vigilancia y mantenimiento técnico para
salvaguardar las instalaciones del vandalismo y para mantenerlas técnicamente
operativas hasta la reapertura, cobrando únicamente el Subsidio por
Desempleo. Mientras tanto se generaba el proyecto para hacer resurgir al
frigorífico que solo lo podría hacer con el aporte de mucha mano de
obra, más que con el aporte de capital, dado que el estado de la planta
hacía que fuese más viable montar una nueva que reparar la existente.
Han sido muchos los avatares que se sucedieron para que actualmente la
planta esté funcionando. Basta con mencionar los vericuetos legales a los
que debieron someterse los propulsores de la idea, la maraña de trámites
que hubieron de cumplir para obtener el retorno de los servicios
esenciales y el otorgamiento de los permisos necesarios, o los cuantiosos
viajes que debieron realizar, para tener una somera idea del arduo y
complejo trabajo que significó el retorno a la actividad del frigorífico.
No faltaron, además, medidas de importancia y de apoyo por parte de la
Comuna para concretarlo.
En la actualidad ha vuelto a ser uno de los principales motores de
la economía de Santa Isabel no solo por los retornos -aunque aún magros-
del personal, sino también por lo que significa para el comercio y los
servicios de la localidad y la zona. La Cooperativa exhibe con orgullo el
número 001 en el Registro de Unidades Autogestionadas por los
Trabajadores; éste registro es de alcance nacional estando
individualizadas al momento 180.
La más nueva de las cooperativas de Santa Isabel fue creada el 6 de
agosto de 2003. Se trata de la Cooperativa de Servicios Públicos Belgrano
Ltda, parte de lo que se ha dado en llamar la Red Belgrano, integrada por
otras dos instituciones, el Círculo Social y Deportivo Gral. Belgrano y
la Asociación Mutual del Club Belgrano.
Con objetivos muy amplios, fundamentalmente apuntados a brindar
servicios a la comunidad isabelense, en marzo de 2004 lanzó el servicio
de internet dial-up (a través de módem telefónico) y luego, con una
importante inversión el servicio de internet wireless de banda ancha,
actualmente utilizado por empresas, comercios y socios de la Cooperativa
Otro de los servicios que ofrece es el de telefonía IP que permite
establecer comunicaciones nacionales e internacionales a costos muy bajos.
La Cooperativa Belgrano aspira a extenderse en el área de las
comunicaciones y estar atento a todo nuevo servicio que pueda beneficiar a
Santa Isabel.
Es importante destacar y recordar, que a diferencia de las empresas
privadas, generalmente sociedades anónimas, el usuario de los servicios
que brindan las cooperativas es un socio más, y por lo tanto tiene acceso
a informaciones y explicaciones que de otro modo no las tendría. También
puede, mediante las asambleas, participar de los Consejos de
Administración respectivos y ser parte de las decisiones. Estas
cualidades hacen del cooperativismo la herramienta ideal para que en
localidades como la nuestra podamos administrar nuestros propios recursos.